Con 5100 kilómetros de más y algún kilo menos, volvemos. Volvemos enamorados de su tierra, su hospitalidad y su festival.
Un buen dÃa de principios de julio nos comunicaron que “Borrados del mapa†una humilde producción malagueña, con un villaduqueño como director, estaba seleccionado entre los 11 mejores cortometrajes de Europa según el comité de preselección del 15º Festival de Cine Europeo de Lama en Córcega.
Cuando te dicen esto, das un salto de alegrÃa y quieres estar allÃ; cuando te invitan a asistir para presentar la pelÃcula, ya estás allÃ. Quieres ver cómo recibe la obra un público, a priori, muy lejano a la historia que un dÃa decidiste contar. De nuevo laboratorio cinematográfico para subtitular en francés, de nuevo un facturón que pagamos entre Sergio Ãngel, jefe de producción; Migue Fernández, director de fotografÃa; y yo mismo, ¡gracias amigos!
No lo dudamos, ni un sólo momento, no podÃamos quedar fuera del festival por no incluir los subtÃtulos, y no darnos el gusto de ver nuestro trabajo a 2000 kilómetros de distancia. Hoy, de vuelta, sólo me duele que Sergio y Cristina, productores del corto que a última hora no pudieron venir, y el resto del equipo no hayan podido ver lo que Migue y yo hemos visto y vivido.

Pasamos al plan B, nos plantamos en el puerto de Bastia, para dirigirnos en coche a Lama, siempre con la duda de no saber lo que te vas a encontrar y la barrera psicológica del idioma. Por la carretera encontramos varias vallas publicitarias y carteles que anunciaban el festival, esto iba en serio. Y tan en serio, llegamos a Lama, y nos esperaban Canelle Breymayer, una de las relaciones públicas encargadas de la atención a los invitados, y Yann Brenier, miembro de la organización y traductor. Nos presentan al jefe de prensa, Jean Bernard Emery, a la coordinadora general, Melanie Guaitella, y a la figura más venerada, Mathieu Carta, fundador y director del festival, un señor entrañable, residente en Marsella, que cuando comenzó a perder la vista entendió que necesitarÃa tener una nueva ilusión y pensó que si en su pueblo de 130 habitantes podÃa organizar un buen festival de cine, serÃa como si siguiera viendo. Unas 8000 personas han acudido al Festival de Lama. DirÃa que puede ver sin mirar.

Nos dirigimos a nuestro hotel, a 20 kilómetros de Lama y cerca de la playa de Ostricone, una calita de postal que casi consigue que me guste la playa. Nuestra primera noche vimos el programa 1 de cortometrajes a concurso. Proyectaron cinco trabajos muy serios: tres cortos franceses, un italiano y un español, El Camino de Ana. Comprobamos que el público del festival de Lama, en su mayorÃa franceses de vacaciones en Córcega, es bastante exigente, frÃa acogida para cinco trabajos, que presentan un buen curriculum. Los aplausos, de vacaciones hasta el final de los créditos, y tÃmidos aplausos tras los créditos. Aparece el miedo escénico, “a ver qué pasa mañanaâ€, dijimos.
Cenamos en el Amama, un restaurante con unas vistas impresionantes cuyo cocinero, Sebastián, un trotamundos parisino que ha vivido 15 años en España, es su auténtico capital, pura simpatÃa española con cierto porte francés, cocinó como un ángel corso para nosotros varias veces durante nuestra estancia, Sebastián constituye la bandera de salida de lo que, a dÃa de hoy, llamamos “los homenajes corsosâ€.
Aquella noche conocimos a todo el equipo del festival (todos con experiencia en otros festivales: Cannes, Alés, Clermont-Ferrand,etc…), en una fiestecita improvisada en “L’Alzelli†un restaurante bar de carretera, cuyos dueños JF, Fabien y Lionel son los anfitriones perfectos para cualquier fiesta: “tú consume que aquà no se paga nadaâ€, realmente inenarrable el sentido de la hospitalidad de estos amigos de Urtaca, el pueblo vecino de Lama, que sólo hablan francés pero con los que nos entendimos divinamente a pesar de que lo más español que han oÃdo es el disco de Amparanoia que sonaba todas las noches en su bar.
Y llegamos asà a nuestra noche, la apertura del programa 2. Unas 100 personas abarrotan “L’UmbrÃaâ€, asà denomina el festival el espacio de proyección de la competición de cortos. Antes de la proyección, Jean Bernard Emery llama a los directores presentes para introducir nuestras pelÃculas. Intervengo tras Bernard Nauer, y antes de Frederic Tourneur y Mikael Ragot, estoy menos nervioso de lo habitual pues no me ha dado tiempo de asimilarlo y en teorÃa no me entienden, sólo debe entenderme el traductor. ¿Dónde está Yann? Uff, me dice Jean Bernard que hable en inglés, pero justo a tiempo, aparece una espontánea del público para traducirme. Comienzo con un “Buenas noches†y le pasó el micro a la traductora y dice “Bon Soirâ€, el público se parte de risa como diciendo, “macho, ya te podÃas haber aprendido esto por lo menos…â€, lo toman a gracia, están en el bolsillo…

Dentro de la subjetividad que puede tener el oÃdo humano, dirÃa que nuestro trabajo se llevó una ovación comparado con las proyecciones de la noche anterior y ganó a los puntos a nuestros compañeros de proyección, los aplausos sonaron briosos al acabar el corto y tras los créditos. Satisfacción, todo se resume en eso, tranquilidad, al público le ha gustado… a ver qué opina el jurado…
Tras la sesión, el jefe de prensa abre una ronda de preguntas ante el público. Tras la mini mesa redonda algunas personas nos felicitan, tenemos la convicción plena de que nuestra historia ha calado, las raÃces no tienen fronteras.
En la fiesta de después, algunos miembros de la organización nos filtran que se están haciendo buenos comentarios sobre nuestra pelÃcula. “El jurado fallará mañana, tenéis que quedarosâ€. Pues no se hable más, nos quedamos.
Y asà llegamos al fallo del jurado, Catherine Wilkening anuncia que el ganador del festival es Le Vacant, de Julián Guetta, un corto francés, muy completo, que venÃa avalado por sendos premios en Cannes y Clermont-Ferrand. La organización a última hora antes del inicio del festival cambió el premio del público por un segundo premio del Jurado, Erick Zonca anunció que era para Cloture, de Mikäel Ragot, también francés. Felicitamos a Mikäel que estaba presente, repartimos entre la gente que fuimos conociendo copias en DVD de nuestra peli y nos vamos satisfechos de haber llegado hasta allÃ, seguros de que nuestro premio lo recibimos un buen dÃa a principios de julio. Y nos traemos la maleta llena de amistad, aventura, experiencia, satisfacción y dos nombres de mujer, Pauline y Marie.
Después recorrimos toda la isla de Córcega, toda, pero eso es otra historia…
Dioni Palacios para villanuevadelduque.com
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