Una iniciativa del Ãrea de Turismo del Ayuntamiento, ha llevado a los escolares del C.P Maestro Rogelio Fernández a sembrar y preparar el llamado “Huerto de Simeónâ€, ubicado en el interior de una antigua casa de la Plaza del Morconcillo y que se mostrará a todos los visitantes, desde el 23 al 29 de Abril.
Los más pequeños no son ajenos a todo lo que rodea la organización de uno de los eventos más importantes de la localidad. Con la ilusión de aprender y la motivación de realizar actividades que ayuden a dar a conocer su pueblo, están descubriendo la manera en la que se cultivaban los huertos tradicionalmente. Ellos mismos, han sembrado las semillas de las diferentes hortalizas y dos veces a la semana las riegan para que estén en su punto durante la III Semana de Turismo.
Es en definitiva, un bonito resumen de todo lo que significa este evento, que ha revolucionado nuestro pueblo y a todos sus vecinos: trabajo en conjunto, recuperación de tradiciones y promoción de Villanueva del Duque como enclave turÃstico rural.
Es una noticia del equipo de http://www.villanuevadelduque.com/ y del Ãrea de Turismo del Ayuntamiento.


Estimados niñas y niños del C.P. Maestro Rogelio Fernández:
Os quiero felicitar por la actividad tan bonita que estáis haciendo: aprender cómo se cultivaban, no hace muchos años, los huertos.
Simeón Gómez Muñoz era un hombre que amaba la tierra y disfrutaba en su huerto. Sembraba semillas de todo tipo, las cuales seleccionaba y guardaba de un año para otro en su granero. Preparaba los surcos tan perfectos como los vuestros, preciosos, y los regaba con el agua del pozo (más primitivo que ahora) como vosotros hacéis. Simeón depositaba el agua, a través de un viejo motor, en la alberca, y desde allà la distribuÃa a todo el huerto, repleto de surcos. El sistema de regadÃo era el mismo que realizáis vosotros, y que ya habÃan utilizado los jardineros árabes. Las herramientas para trabajar la tierra eran muy importantes: el azadón y el legón preparaban la tierra, la azada controlaba los surcos para dar paso al agua, la azadilla ayudaba a sembrar, el rastrillo recogÃa la hierba…
En el huerto crecÃan desde el pequeño perejil o el azafrán hasta los más altos y hermosos girasoles que se hayan visto en el Valle de los Pedroches (parecÃan sombrillas), pasando por las liláceas berenjenas, los verdes pimientos, los rojizos tomates (buenÃsimos por la mañana abiertos por la mitad con un poquito de sal), las judÃas tiernas, las hermosas lechugas… Una amiga, que estudiaba Ciencias, decÃa que el huerto parecÃa un jardÃn botánico. Era una preciosidad.
Todo el conjunto del huerto con los olivos y los diferentes árboles frutales guardaba una armonÃa donde se respiraba un ambiente que olÃa a tierra mojada, a menta, a albahaca, a manzanilla y a otros frutos y semillas cuando ya estaban floridos… ¡Inolvidable!
Estoy segura de que vosotros recordaréis siempre esta experiencia, para que otras personas conozcan la importancia que tienen los huertos en nuestra vida y en la Naturaleza. Os aseguro que hay paÃses, lejanos, que enseñan también a los turistas sus preciosos y cuidados huertos, como el Migshamat al Kheraz en San’a (capital del Yemen).
PodrÃa continuar horas con vosotros, pero quizás no serÃa adecuado en este espacio.
¡Felicidades niñas y niños de Villanueva del Duque!
Pepi Gómez.
Badalona, 14 de Abril del 2007