Desde el ayuntamiento de Villanueva del Duque hemos llevado a cabo una incesante búsqueda de nuestros orÃgenes y nuestro pasado, porque es el mayor legado que nos dieron nuestros antecesores villaduqueños y la mejor herencia que podemos dejar a nuestros hijos. Todo lo que ha salido a la luz en estos años toma forma en este dÃa tan reseñado.
Hoy recibimos, para quedarse, a nuestras tallas medievales del siglo XIII, tallas que jalonan, presiden y dan sentido a toda la historia de Villanueva del Duque, especialmente la Virgen de GuÃa cuya devoción es evidente desde los inicios de nuestra historia, con el origen de su ermita en plena reconquista. Nuestra patrona es desde entonces faro y referente del pueblo villaduqueño.
Los orÃgenes medievales de nuestra localidad se fundan en la aldea de El Allozo, presidida por su iglesia dedicada a San Blas, un asentamiento humilde pero fuertemente católico que realizaba sus celebraciones religiosas, su Corpus y su Semana Santa con una dignidad y sentimiento increÃbles como asà revelan los estudios del Dr. Molinero Merchán. El ensalzamiento y devoción hacia San Blas era para los vecinos un signo evidente de integración y pertenencia a la comunidad.
San Mateo era la advocación de la iglesia de Villanueva del Marqués, pueblo orgulloso y valiente cuya historia, nuestra historia, está basada fundamentalmente en un sentimiento de independencia y en la lucha por tener una identidad y tradición propias. Seguramente todas estas tallas que los antiguos villaduqueños veneraban canalizaron ese sentimiento y ayudaron espiritualmente a sus habitantes en esas reivindicaciones, que se extendieron a lo largo de los siglos.
Las hermandades villaduqueñas también se enraÃzan en los orÃgenes de Villanueva del Duque, cientos de años contemplan a la Hermandad de Santa LucÃa cuyos ritos y organización dan lugar a una fiesta de extraordinaria singularidad por su componente militar y hacen de sus hermanos, y del resto de hermanos de otras cofradÃas, herederos directos de una tradición que es también base de nuestra historia y nuestra cultura.
San Juan Bautista era también desde la baja Edad Media la titularidad de la parroquia de Hinojosa y su presencia junto a las demás tallas hace referencia al pueblo matriz del que dependÃan todas las aldeas de la zona. Con el paso de los siglos su presencia en Villanueva del Duque se fue diluyendo, para recuperarse con extraordinaria fuerza al ser considerado patrón del poblado minero de “El Soldadoâ€, al cual estaba dedicada su capilla y las fiestas mayores, cuya importancia las hacÃa destacar en toda la provincia.
La talla más pequeñita es la de la Virgen niña cuyo culto fue extendido a toda la Iglesia en 1245 por el Papa Inocencio IV, prácticamente en fechas muy próximas a la de datación de todas ellas. La Virgen niña se asocia tradicionalmente a la protección de la infancia tanto en procesos de enfermedad como para encaminar su vida por vÃas de la luz, siempre al amparo de Nuestra Señora. Los antiguos villaduqueños, como vemos, sabÃan la importancia de transmitir sus tradiciones a los pequeños, para que ellos supieran continuarlas en el tiempo.
Nuestra historia, nuestra cultura y nuestras tradiciones están pues condensadas en estas seis tallas de madera, en esta sala de la parroquia de San Mateo, donde todos deberÃamos venir periódicamente y traer a nuestros hijos y a nuestros nietos, para que sepan las profundas raÃces culturales, históricas y cristianas que nuestro pueblo atesora y hacerles ver que deben sentirse orgullosos de ellas.
Julio López
Concejal de Cultura
Intervención durante la inaguración del museo parroquial
Domingo 1 de junio de 2014

De izqda. a derecha: el párroco Ignacio Mora, la alcaldesa MarÃa Isabel Medina, el antiguo párroco Francisco Vigara y el concejal de cultura Julio López – Foto: José Caballero



