En 1927 cuando las minas de “El Soldado†ya no mostraban la pujanza de años pasados, dos villaduqueños decidieron probar suerte al “otro lado del charcoâ€, asà Pedro González, minero y Francisco León López, mecánico, decidieron comenzar una nueva etapa trabajando en las minas de plomo de «La Pulpera» en la región de los Andes en Argentina.
El viaje prometÃa, se desplazarÃan en autobús hasta Madrid, y allà comprarÃan el pasaje para embarcar en Barcelona a bordo del “Principessa Mafaldaâ€, un impresionante trasatlántico de 9210 toneladas, que medÃa 147 metros de eslora y 16 metros de manga, construido en los astilleros de la Societa Ejercicio Bacini, de Riva Trigoso, el “Principessa Mafalda†fue sin duda la gran nave de su tiempo, y la única capaz de unir Italia con Argentina en catorce dÃas. Construido en 1908 y botado en Nápoles en abril de 1909, el 11 de octubre de 1927 zarpaba desde Genova para cumplir su nonagésima travesÃa, haciendo escala en Barcelona donde embarcarÃan nuestros dos aventureros villaduqueños formando parte del pasaje de 3ª clase .

El barco recibÃa su nombre de la princesa italiana Mafalda de Saboya, nacida en 1902, hija del Rey VÃctor Manuel III y de la Reina Elena, esta nave pertenecÃa a la sociedad Navigazione Generale Italiana que varios años atrás habÃa sufrido la desgracia de perder a su nave gemela el “Principessa Jolandaâ€.

En Villanueva del Duque los amigos y familiares de Pedro y Francisco vivÃan con expectación el viaje, y esperaban noticias de su llegada a Argentina, pero el 26 de octubre la radio reproducÃa un escueto cable de Asociated Press diciendo: “RÃo de Janeiro, 26. El paquete Principessa Mafalda naufragó en las costas de BahÃa ayer a las 19.15. Han sido salvados 400 pasajeros de un total de 1600â€.
A las 19:00 horas se habÃa partido el árbol de la hélice izquierda, las enormes palas continuaron el movimiento giratorio al desprenderse, chocaron con el casco y abrieron un enorme desgarrón en las planchas metálicas, por donde comenzó a entrar el agua dentro del buque. Los tripulantes de 3ª clase, que estaban en la parte más baja del barco, eran también los terceros en orden de subida a los botes salvavidas, por ello decidieron que habÃa que salir de allà como fuera y despavoridos salieron en desbandada, desbordaron toda vigilancia e invadieron las otras cubiertas, sembrando el pánico a su paso, los botes salvavidas estaban a medio bajar cuando todos llegaron hasta ellos, atropelladamente se arrojaron sobre las pequeñas barcas, tropezando entre si, zambulléndose unos encima de otros, hasta colmar la capacidad de las frágiles embarcaciones más allá del lÃmite de seguridad. Asà fue como algunos de esos botes se hicieron pedazos al tocar el agua, cayendo al mar racimos humanos que rápidamente desaparecieron bajo la superficie, solamente unos cuantos botes conseguÃan abandonar la zona, dejando a su espalda la triste silueta del “Mafalda†que se hundÃa sin remedio.

Varios barcos acudieron en ayuda del Mafalda, el “Alhena†el “Empire Starâ€, el “Formoseâ€, el “Mosella†y el “Rosettiâ€Â recogiendo a todos los supervivientes que pudieron encontrar, pues aquellos que no consiguieron alcanzar los botes perecieron ahogados o fueron victimas de los tiburones.
Hasta cuatro dÃas tuvieron que esperar los familiares para saber si sus seres queridos estaban a salvo, el dÃa 29 de octubre 1927, los nombres de los supervivientes comenzaban a aparecer en la prensa española.

Felizmente Pedro y Francisco pudieron salvar sus vidas en aquella enorme tragedia, nos asalta la duda de si continuaron hasta Argentina o se volvieron a Villanueva del Duque, pero en nuestro recuerdo y en nuestra pequeña historia, todos debemos guardar para siempre la aventura de estos dos villaduqueños, que fueron sin duda tan intrépidos, como insumergibles.
Julio López para villanuevadelduque.com
¡¡ SORPRENDENTE !! Supongo que después de esto pocos villaduqueños se decidieron a seguir los pasos de estos dos aventureros.
No conocÃa la historia de este barco que se asemeja en lujo y desgracia al Titanic, que curioso que dos vecinos compartieran todos estos avatares.
Gracias por la información y por enseñarnos tantas curiosidades de nuestro pueblo
El Sr. Pedro González Cerro era el marido de una hermana de mi abuelo y efectivamente no murió y volvió al pueblo y murió bastante mayor yo conocÃa la historia por mi padre Demetrio Alamillos Conde
Me alegro q lo publiquen
Un saludo